Bloqueo económico de Unasur, Mercosur
y la Alba a Paraguay, legitima bloqueo económico de USA a Cuba
Considero injerencia indebida en los asuntos
internos de Paraguay -cuyo Congreso elegido democráticamente a través de las
urnas, destituyó a Lugo y por ley, el vice asumió el poder-, por parte de la
comunidad internacional que pretende desconocer su autonomía.
El entonces presidente Lugo, aceptó el fallo y
de inmediato abandonó el palacio presidencial y se fue a su casa, pero a los
pocos días, estimulado por gobiernos del autodenominado socialismo del siglo
XXI, reversó el acatamiento y está dedicado a repetir lo que dijeron Chávez,
Correa, Evo, la Fernández, Castro y Ortega, que fue un golpe de estado del
legislativo.
Es una apreciación muy cómoda y conveniente
para despistar a los paraguayos y a la comunidad internacional. Existe el
antecedente del escándalo que armaron porque el Congreso de Honduras sacó
corriendo a Zelaya. Ante ese hecho, se firmó una declaración donde se consideraba
inaceptable cualquier tipo de suplantación del presidente de turno, por la vía
que fuera, peor si era por las armas o por la fuerza.
¿Quiénes lideraron esta iniciativa? Hugo
Chávez, de Venezuela, quien dio golpe de Estado a Carlos Andrés Pérez, fracasó,
fue destituido de su rango de teniente coronel y retirado del Ejército,
condenado a prisión, y tras cuatro años encarcelado, le concedieron indulto.
Raúl Castro, de Cuba, quien con su hermano
Fidel se tomó el poder por las armas, lo cual produjo cientos de miles de
muertes de ambos lados, provocando la huída del presidente Batista, para
preservar su vida.
Daniel Ortega, de Nicaragua, quien se tomó el
poder por las armas, tras derramamiento de sangre, y acabó con la dinastía de
los Somoza.
Evo Morales, de Bolivia, quien arrodilló la
democracia de su país, cuando era dirigente cocalero e hizo renunciar al
presidente Gonzalo Sánchez de Lozada,
una especie de golpe de Estado, se presentó a elecciones y ganó por mayoría.
Hoy su popularidad raya apenas el 30 por ciento.
Rafael Correa, de Ecuador, quien ganó las
elecciones de manera limpia, pero en el poder, se alió al socialismo del siglo
XXI y ha arrinconado a la oposición, cerrado emisoras y periódicos, demandado a
comunicadores a los que ha pretendido sacar millones de dólares para su
bolsillo, y manipula al órgano legislativo.
Cristina Fernández, de Argentina, ex esposa
del presidente Kichtner, quien abusando de su poder candidatizó a la Fernández
y, claro, con el aparato de Estado a su favor, ganó y fue reelegida para un
segundo período. En este momento está preparando a su hijo mayor, para que la
suceda.
En estas circunstancias, es evidente que los
absolutistas socialistas del siglo XXI, ven incómoda la figura de asambleas
nacionales o de congresos, si no están acordes con sus intereses. Si lo están,
son demócratas. Si no, son golpistas, derechistas y gente patrocinada por la
CIA.
La intervención en Paraguay, sobre todo de los
socialistas del siglo XXI, es desconcertante porque de tanto odiar a USA, obran
como ellos:
USA quiso manipular la política interna de
Cuba, Unasur pretende lo mismo en Paraguay.
USA expulsó a Cuba de la OEA, Unasur expulsa a
Paraguay.
USA bloqueó económicamente a Cuba; Unasur,
Mercosur y la Alba, bloquean económicamente a Paraguay.
El pueblo cubano, no los hermanos Castro, es
el que ha pagado las consecuencias, los paraguayos padecerán por esa indebida
presión internacional.
¿Por qué no se manifestaron cuando Ortega
violó la Constitución de Nicaragua al ser presidente por tercera vez, o porque
Chávez es el ejecutivo y a la vez legisla, gracias a una Asamblea de bolsillo?
El bloqueo económico a Paraguay, por parte de
la mayoría de países latinoamericanos, legitima el bloqueo económico a Cuba,
por parte de Estados Unidos.
¿Con qué autoridad moral, política y objetiva,
pretenden seguir exigiéndole a USA que levante el bloqueo a Cuba?
Bloqueo que, dicho sea de paso, no obedece a
que Cuba se haya ido por el camino del socialismo soviético, como han
pretendido hacer creer, sino que se dio como retaliación, porque el Ché Guevara
y Raúl y Fidel Castro, jóvenes que llegaron al poder cuando tenían más o menos
30 años de edad, de manera atolondrada y sin experiencia, les nacionalizaron a
Estados Unidos todas las propiedades e inversiones que tenían en la isla, que
sumaban miles de millones de dólares.